Minihidráulica

Minihidráulica

Tradicionalmente, la energía de los cauces de los ríos ha sido aprovechada para su transformación en energía mecánica, utilizada principalmente para moler grano. Posteriormente, estos aprovechamientos fueron evolucionando hacia las denominadas centrales hidroeléctricas, que llevaban a cabo una posterior transformación en energía eléctrica, primero, para autoconsumo y, posteriormente, para su inyección en la red eléctrica.

De forma general, se pueden distinguir tres tipos de aprovechamientos hidroeléctricos:

  • Centrales de embalse: Acumulan agua para su posterior utilización en generación de energía eléctrica. 
  • Centrales fluyentes: Generan electricidad de una forma continua, a medida que existe caudal disponible, sin acumulación.
  • Centrales de bombeo: En ellas se bombea agua a niveles superiores en los momentos de excedentes de electricidad – con bajo coste – para posteriormente aprovecharla en los momentos de elevado consumo eléctrico en el sistema.

Dentro de los aprovechamientos hidráulicos para la generación de energía eléctrica se distinguen aquellos que tienen una potencia instalada de más de 10 MW (grandes centrales) de aquellos cuya potencia instalada es menor de 10 MW (minicentrales).

Energía minihidráulica